Madrid-Barcelona

No sé vosotros, pero yo en los hoteles paso la noche en una especie de duermevela, apenas descanso. Me he despertado de madrugada y he mirado la hora: ¡horror, las cuatro y media! Imposible conciliar de nuevo el sueño. Cuanto más te concentras en aprovechar el par de horas que te quedan, más te despabilas. Recién abierto, el salón de desayunos parecía una cámara frigorífica -o una morgue, según se mire-. Desangelado. Triste. Gris. Un grupo de turistas chinos pululaban silenciosos entre las opciones del bufé, solo se oía el chirrido de las suelas de goma de sus deportivas y el sordo bisbiseo de sus anoraks. El pan estaba recién hecho pero mal horneado, con la miga cruda. El refresco de naranja con ínfulas de zumo, helado. El café, como de costumbre -de verdad, el gremio de hostelería debería desterrar para siempre estas diabólicas máquinas expendedoras de infecto líquido laxante-. No obstante, me ha dado todo un poco igual: regresaba a casa y nada podía arrancarme mi íntimo regocijo. Iba a volver esta noche, pero las urgencias que me esperaban en Barcelona y lo poco que podía aportar ya en Madrid -por no decir nada- me han impelido a adelantar la vuelta. Cosas de mi mutante agenda laboral.

Poco después de las siete le he preguntado a la recepcionista del hotel si podía pedirme un taxi para Atocha.

– ¿Cuánto tarda en llegar? ¿Me da tiempo de ir al baño?

-Claro, mujer. Si no, ya lo entretengo yo.

– ¿Le amenizarás la espera con unos bailes regionales?

Y ya hemos hecho unas risas. El taxista era un hombrecillo parlanchín que me ha hecho francamente ameno el trayecto. Iba con prisa porque una señora le esperaba a las ocho nosedónde -él me iba desgranando direcciones, atajos y rutas como si yo fuera madrileña y supiera de lo que me hablaba-. Sí que me he quedado con un dato: que para viajar en AVE hay que pedir que te dejen en la entrada de Méndez Álvaro. “Aquí solo dejamos a los amigos, te evita una buena vuelta. A mí la carrera me sale peor porque pierdo unos euros, pero si no no llego a recoger a mi clienta. ¿Ves aquel estanco? Pues a la derecha está el acceso que lleva al jardín botánico, la entrada a las vías del AVE está allí mismo”.

Me he plantado en el control de seguridad en un momento y, 20 minutos antes de la salida, ya estaba sentada en mi asiento del vagón número 8, llamado “Coche en silencio” de manera ornamental. Un orondo sujeto con barba recogemigas chupeteaba caramelos mientras, sin prisa pero sin pausa, sus dedos gordezuelos se dedicaban a estrujar los correspondientes envoltorios de celofán. Más allá, una fémina con acento argentino o uruguayo encadenaba conversaciones a través de su smartphone de penúltima generación –en cualquier caso mucho mejor que el mío-. No muy lejos de ella un jovenzuelo roncaba con tal estruendo sísmico que, a intervalos regulares, se despertaba a sí mismo y refunfuñaba quejándose de los demás hasta que volvía a cerrar los ojos. A mí este paisanaje me ha parecido la mar de entretenido, porque no disponía de conexión a Internet ni me apetecía ver la película “Pompeya”, así que he querido compartirlo y he empezado a escribir estas letrillas en el iPad familiar. Ya veis qué fácilmente se entretiene una.

SantsEstacióAdentrarse en el metro de Sants Estació y sortear las barras giratorias de acceso con una pequeña maleta –no digamos con una de verdad- es una prueba de gincana. Digo yo que quienes se ocupan de actualizar esas vías subterráneas no viajan en tren. Quizás ni en metro. O tal vez sí, pero no por esos barrios. Porque la multiestación de Diagonal-Provença es supercalifragilisticoespialidosa. Hasta dispone de cintas que te teletransportan y salas de exposiciones. Es lo más. En breve instalarán un rincón donde geishas y geishos nos masajearán los pies, estoy convencida de ello. Mientras tanto, quienes lleguemos en tren a la estación con más tráfico de pasajeros de la ciudad, nos mantendremos en forma gracias al último reducto de la Barcelona olímpica: la valla de obstáculos de la entrada al metro de Sants Estació. Alborozada estoy.

Anuncios

2 comentarios en “Madrid-Barcelona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s